Lentejas estofadas con verduras

Lentejas estofadas

Preparación
15 min

Tiempo total
55 min

Dificultad
Fácil

Raciones
4 personas

Hay días en los que apetece un plato de cuchara de los de siempre, de esos que huelen a cocina casera desde que empiezan a hervir. Estas lentejas estofadas son sencillas, sabrosas y muy agradecidas: con unas buenas verduras, lenteja pardina Mariano Marcos y un poco de paciencia, salen solas.

Ingredientes

  • 300 g de lenteja pardina Mariano Marcos
  • 1 zanahoria
  • 1 cebolla
  • 1 pimiento verde
  • 1 tomate maduro
  • 2 dientes de ajo
  • 1 hoja de laurel
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Sal Mariano Marcos al gusto
  • Agua o caldo de verduras

Cómo hacerlo paso a paso

  1. Lo primero es lavar bien las lentejas bajo el grifo y dejarlas escurrir. La pardina no necesita remojo, así que es perfecta para esos días en los que decides hacer lentejas casi sobre la marcha.
  2. Picamos la cebolla, la zanahoria, el pimiento y los ajos. En una cazuela amplia ponemos el aceite y dejamos que las verduras se vayan haciendo despacio, sin prisas, hasta que estén blanditas y empiecen a oler de maravilla.
  3. Añadimos el tomate rallado y dejamos que pierda un poco el agua. Apartamos un momento la cazuela del fuego, incorporamos el pimentón y removemos rápido para que no se queme.
  4. Echamos las lentejas, la hoja de laurel y cubrimos con agua o caldo, unos dos o tres dedos por encima. Cuando rompa a hervir, bajamos el fuego y dejamos que se cocinen suavemente.
  5. Las tendremos entre 35 y 45 minutos, vigilando que no se queden secas. Si hace falta, añadimos un poquito más de agua caliente.
  6. Cuando estén tiernas, probamos y ajustamos de sal Mariano Marcos. Apagamos el fuego y, si podemos esperar, las dejamos reposar unos 10 minutos antes de servir.

Un consejo de cocina

Si en casa gustan un poco más espesas, aplasta unas pocas lentejas contra la pared de la cazuela y remueve. La salsa queda más ligada sin necesidad de añadir nada más.

Y listo. Un plato sencillo, hecho con buenos ingredientes y con ese punto casero que siempre apetece.